Alonso del Barco
Y para rematar.... Alonso del Barco (Embajadores)
Como ya no esta Lily parece que la encargada nueva es una de las que estaba con ella que ha progresado y ascendido en el escalafón.
Me reconoce inmediatamente y me recomienda fervientemente a su compañera "nueva, muy, muy buena".
No delgada pero tampoco diría gorda, y con una expresión más que china... mongoloide. Luego me dice que es de la frontera de China con Rusia.
Masaje malo también pero con un no sé qué que me hace pensar que habrá tema. Imposible tocarle las tetas. El culo y la espalda por fuera lo que quieras, las tetas, naranjas de la china (el aspecto y lo imposible)
El caso es que según va cogiendo confianza y yo boca arriba le voy tocando algo más.
Me siento y entre jugueteos y que si sí que si no, consigo desabrocharle el sujetador y comerle las tetas. No es que le guste, es que le encanta y se le le nota. Pero muy nerviosa, como que no quiere pero le gusta.
Se separa, se junta, la junto, le meto la mano por detrás del pantalón para sobarle el culo y se deja sin problema. Hasta que parece que se da cuenta y se retira como asustada.
Más comida de tetas, más mano en el culo. Yo no soltaba presa ni de coña.
Al final le desabrocho el pantalón y a tocar chichi. Seguimos igual. Que si sí, que si no. Pero ya haciéndole un dedo en condiciones.
Una mano por delante y con la otra por detrás meto un dedo también en el chichi. Se pone como una moto pero se quiere ir, todo el rato que si sí, que si no.
Al final, con los pantalones bajados por debajo de las rodillas y de espaldas a mí, mientras le seguía haciendo la paja a tope, se echa hacia atrás y, por puñetera casualidad, lo prometo, ahí estaba yo más derecho que una vela.
En cuanto la tuvo dentro se puso como loca. Apretando el culo contra mí y doy fé que se corrió sin parar durante por los menos 3 minutos. Los mismos que tardé yo en correrme porque no me podía creer la situación.
Total que de no querer nada de nada acabó a pelo. No hay quien las entienda.
Y como era el quinto intento después de cuatro fallidos va a ser verdad eso de que no hay quinto malo...
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