Cada uno debe saber qué "puede" y qué no "puede" hacer. Y me refiero tanto al cliente como a la escort.
Si como cliente, eres un hombre libre, sin compromisos ni ataduras,... adelante: no estás engañando a nadie. En el caso de que estés casado o comprometido de alguna forma con otra persona... entiendo que debes de pensar en ella también.
Y en el caso de las escorts lo mismo. Si ejerces sin ningún tipo de obligación, por propia iniciativa, sin que nadie te obligue... es tu cuerpo, haz con él lo que quieras.
Como siempre se dice: tus derechos y obligaciones acaban donde comienzan las del otro.
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