Mis razones...
Mi primera vez fue porque, recién casado, mi antigua mujer se fue solita un mes de veraneo a apender idiomas, impidiéndome irme a mí con ella "porque si no, no aprendo, cariño". Y, claro, con 25 años, recién casado y en pleno verano, el cuerpo no se resistió. Cogí un periódico y llamé a una lumi a domicilio. Estaba muuucho peor que mi mujer y me peg´´o una mononucleosis (enfermedad del beso) del copón, pero tenía una abstinencia absoluta y un calentón propio de la edad. Hoy voy de putas por muchas razones: porque me encanta el sexo; porque me siento mal, porque me siento bien. Porque me gusta cambiar de compañera sexual. Porque me gusta conocer otras culturas. Porque no pierdo el tiempo en las discotecas, que tanto me aturden. Por morbo. Porque conoces a muchas mujeres y descubres que la mayoría de las putas son personas excelentes. Porque gracias a que he ido de putas, puedo considerarme un buen amante en la "vida civil". Porque he conocido a muchas mujeres que no cobran unitariamente el polvo y, sin embargo, son bastante más putas que las lumis, por lo que se desprende que, sin duda, el polvo más barato es el que se paga a pie de cama. Por... por... por.... tantas y tantas buenas razones...
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