Sasha
Despues de la positiva experiencia de hace unos dias en esta casa, me decidí a volver para conocer a Sasha.
La había visto en el paseillo de la vez anterior y me había quedado con la curiosidad.
Voy sin cita previa (cosa rara en mi), con la idea de estar con Sasha o con nadie. Tengo suerte y está disponible. Contrato media hora y nos vamos para arriba. La habitación abuhardillada, pequeña y cutre, nada que ver con la de la vez anterior.
Cuando ya me había resignado, vuelve Sasha y con gestos me dice que la siga al piso de abajo, a la habitación de la vez anterior. Menuda diferencia, amplia, cómoda y con baño dentro de la habitación.
Sasha es jovencita, rusa de Moscú (¡como me gustan las oriundas de esa ciudad!), dice tener 21 años (y puede ser verdad). No es un bellezón, pero es mona, yo diría que tiene una cara graciosa. Debe medir 1,65, es redondita con buenas curvas, pero no está gorda.
Tiene unas buenas tetas, blanditas pero muy suaves, talla 100 (soy malo con los tallajes), y un culo redondito y duro. En conjunto, la calificaría con un 8.
Me ofrece ducha y le digo que si, pero con ella. Se resiste un poco, pero al final accede.
Pasamos a la cama y empiezo a mordisquear sus pezones mientras acaricio su clítoris con la mano. Noto que empieza a agitarse. Me enfunda y comienza una mamada suave (con) que me empieza a disparar. Para no perder el tiro, la pongo debajo y la follo en misionero y despues ella se sube encima de mi y me cabalga. Debía estar muy salido, porque rápido me corro (suelo tardar un poco) en su cabalgada.
Como la comunicación es imposible (se me olvidaba comentarlo: ni palabra de español y cuatro palabras básicas en inglés), me ofrece un masaje, que resulta muy placentero.
Al acabar me indica la ducha, pero le digo que queda algo de tiempo y que quiero disfrutar de sus encantos. La atraigo hacia mi, vuelvo a atacar sus pezones mientras acaricio su vulva. Para mi sorpresa, coge otro preservativo, me enfunda y empieza una nueva felación. Ella se va poniendo a tope, yo me estoy disparando y, de buenas a primeras, la pongo a cuatro patas, la penetro con fuerza (ella da un respingo) y bombeo con fuerza hasta el final, mientras disfruto de su duro y precioso trasero. Siento que la corrida es conjunta, lo cual me alegra.
Lo que tenía que haber sido una ducha final, se convirtió en un fantástico polvo inesperado (yo no contaba con ello).
En resumen, Sasha es una chica muy mona, dócil y recomendable.
Me gustaría destacar la buena gestión del tiempo en esta casa. En ninguna de las dos ocasiones en las que he estado he sentido que metan prisa o que anden llamando a la puerta al segundo de cumplirse el tiempo. Me gusta que sea así.
Saludos,
LLS.
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