Va para dos meses desde que se fué la chica que me gustaba a tierras muy lejanas, pero la sigo recordando como el primer día, tal vez más, no obstante la distancia proporciona una mejor perspectiva, ahora que los árboles ya dejan ver el bosque el panorama no puede ser más desolador, sin embargo lo que más me jode, hablando claro, mal y pronto es reconocer que esta mujer fué alguien imortante para mí, incluso a nivel personal, en cambio yo no pasé de ser, para ella, un completo cero la izquierda, uno más entre la multitud de clientes que tuvo, si alguna vez me apreció fué como pasajera muestra de agradecimiento por los detalles y atenciones que tuve con ella, ni un milímetro más.
Este oficio está concebido exclusivamente como una diversión, una juerga placentera a cambio de dinero, ésto parece obvio, pero a veces se olvida y quien consciente ó inconscientemente busque algo más se equivoca, porque sería como buscar tres pies al gato ó buscar melones en un trigal.
La recomendación, que no consejo, que basándome en mi experiencia se me ocurre para tales cincunstancias, sería huir, huir lo más rápidamente de posible de esta situación siguiendo el refran que dice, "un clavo saca otro clavo" porque aquí disponemos afortunadamente de muchos clavos, empecinarse en tirar pa´lante a ver si hay suerte, sólo puede acarrear frustraciones y sinsabores.
Quien guste de amoríos ó algo así que busque en otros sitios, porque aquí no los hay. Habrá quien piense que todo es posible, que puede haber suerte y claro que es posible, lo mismo que es posible que el domingo me toquen 30 millones de euros en la Bonoloto, (el mayor premio que recuerdo) pero no me tocará y eso que juego. Sl2
Última edición por orweliano; 18-08-2010 a las 08:04
Razón: Correcciones
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