Cita:
Iniciado por avicena
Estoy casado, me imagino que como muchos del foro, pero ademas estoy bien casado. Llevo mas de treinta años con la misma mujer, y sigo quedandome embobado mirando sus ojos. Pero mi mujer es una "chica bien de provincias" a la que el sexo nunca le llamo excesivamente la atención, y desde hace unos años, con los cambios naturales de la edad, todavia mucho menos. Como a mi esto del sexo siempre me ha tirado mucho, pues bueno, hace tres años me encontre que tenia una amante,que desde luego me demandaba algo más que sexo. Con dificultades acabé con ese tema, y decidí que a partir de ese momento solo lo haria con profesionales, sale más barato y es menos peligroso.
|
Increíble, lo leo y me parece que lo he escrito yo (cambiando "treinta" por "veinte")... pero lo de "es menos peligroso" es pura teoría, porque no somos piedras y nos podemos enamorar también con el sexo de pago.
En mi caso me he enamorado tres veces (en aproximadamente 12 años que llevo en esto):
La primera fue con una chica que también se enamoró de mí. Ella estaba casada y trabajaba de esto por las mañanas sin saberlo su marido (por cierto, miembro de un cuerpo de seguridad del Estado). Dada la situación, era imposible que nos viéramos fuera de su horario laboral (por la tarde recogía a sus hijos del colegio, etc...). Al final, un día se pasó toda la hora llorando y me pidió que no volviera a su trabajo, porque no podía aguantarlo más. Dejé de ir, y ya no he vuelto a saber de ella.
La segunda vez me enamoré hasta las trancas de una chica que al principio no me correspondía. Luego me enfrié y fue ella la que se enamoró de mí. Ahora estamos en una situación de cariño mutuo, y cuando viene a España quedamos alguna vez, siempre fuera de su trabajo y sin pagar. A esta chica en mi vida le he hecho un regalo, y cuando hemos salido alguna vez por ahí la llevo en un utilitario de hace quince años. No aparento tener dinero (ni lo tengo), por lo que no tengo dudas de que el cariño es desinteresado.
La tercera (y espero que última) me enamoré de una tía fría y calculadora, que al cabo de un tiempo me viene llorando y me cuenta una historia de una enfermedad de su madre. Me dio tanta pena y fui tan gilipollas que le presté 6.000 euros que me iba a devolver en cuatro meses, y de esto hace unos tres años. Se volvió a su país y sé que ha vuelto posteriormente a España a trabajar, pero no se ha dignado en llamarme, ni siquiera para disculparse.
Aparte de estas tres veces, ha habido unas cuantas más en las que he tenido una relación muy especial con alguna profesional ... pero no ha sido amor, simplemente pasión y pasarlo de p.m. con ellas.
En fin, supongo los que tenemos el "corazón fácil" somos carne de cañón en este mundillo.
Un saludo