Hace semanas que quería probar suerte de nuevo en Tierna Juventud después de la cita regular que viví hace meses y en esta ocasión acerté con María, excepto en el francés mejorable.
-Relato:
Viendo que había chica nueva en la oficina me aventuré con María, acordé la cita previa con rapidez y facilidad y me acerqué hasta Estrecho, buscando una joven con generoso pecho. Después del recibimiento y el abono de 50 euros por media hora, me acomodé en la habitación bien equipada y climatizada y esperé la llegada de la chiquita que describiré así: María es una chica de 18 años (totalmente creíbles), andaluza, muy divertida, habladora y espontánea. Mide 1,60 o algo menos, piel morena, cuerpo proporcionado, culo pequeño, redondo y firme, pecho bonito como en las fotos en forma de pera, con alguna estría, tacto blando y ligera caída. Cara redonda, pelo moreno y liso recogido en un moño, ojos oscuros de mirada traviesa, boca carnosa y dentadura descolocada. En conjunto es una chica bonita y manejable, con carácter alegre y una sinceridad tremenda, hice algunas preguntas que me respondió de forma sorprendente y me hizo reír con sus contestaciones.
En vista de que estaba recién aseada dejé que se ocupara de la sábana desechable y me duché en la misma habitación mientras contemplaba cómo se desvestía y mi amigo adquiría una forma morcillona ante las bonitas curvas de la chica. De pie, comenzamos con unos besos de lujo, con una gran presión de sus labios carnosos y fui tocando el trasero respingón para conseguir una erección galopante. Nos tumbamos en la cama, seguí besando a pesar del pitillo reciente que se había fumado y tuve que parar unos segundos para tomar aire. Ya lo dice el pasodoble
"La española cuando besa, es que besa de verdad."
Palpé su entrepierna después de unos minutos de besos y magreo, metí un dedo con cuidado y descubrí con gozo que se estaba mojando. Pedí que se tocara unos segundos y que demostrase las cositas malas que hace con su mano, seguí devorando su boca que en algún momento parecía una aspiradora por la fuerza que imprimía en sus besos y me imaginé que el francés sería maravilloso pero aquí me equivoqué. Arrimé el
Calippo a su boca y comenzó bien, lamiendo con ganas el glande pero después de unos segundos intenté con delicadeza que fuese más profundo y pidió no forzar porque es de arcada fácil. Dejé que llevase el ritmo y llegó hasta la mitad del tronco pero se quedó ahí y no hubo repaso de bolas.
Me colocó el preservativo, penetré con ella tumbada y coloqué una pierna de lado en forma de tijera para rebotar mejor contra su culo. Gocé de lo lindo escuchando el chapoteo de su coñito que ajustaba estupendamente y me agaché para otra serie de besos. Cambiamos con ella encima y cabalgó con muchas ganas, me metió un par de dedos en la boca y puso cara de chica mala mientras subía y bajaba sin parar y me hacía chupar sus dedos riéndose con la escena. La coloqué a horcajadas unos segundos para apurar los últimos coletazos, pedí acabar en sus tetas y mientras me apretaba las bolas y me deleitaba con unos últimos besos maravillosos descargué en sus juveniles pechos.
Después de una ducha y una charla simpática en la que me demostró su chispa andaluza, me despidió con dos besos y volví al Metro de Estrecho, con cara de cliente satisfecho.
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¿Lo mejor?:
- Besos de cine, aprovechando su boca carnosa en la media hora. En algún momento tuve que parar para respirar.
- Carácter alegre y sincero, me arrancó varias carcajadas con sus ocurrencias y sus respuestas.
- Lubrica bien y mucho. Para mí es una gran ventaja ya que cada vez soy menos aficionado a comer almejas y disfruto con las chicas que se mojan en los preliminares sin sexo oral. Además, tiene una vagina estrecha que ajusta perfectamente.
- Buena folladora, cabalgó bien y aguantó la caña sin pestañear y sin hacer muecas.
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¿Lo peor?:
- Físicamente, la dentadura descolocada.
- Francés con poca profundidad.
- Sabor a tabaco en los besos que se hubiera parcheado con un chupito de colutorio.
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Valoración global: 8 sobre 10. Chica recomendable para los amantes de las yogurinas españolas y para quien acepte un francés escaso. Quien vaya buscando garganta profunda tendrá que buscar otras opciones. Salvando el francés mejorable me lo pasé bastante bien en esta visita a Tierna Juventud. Noté que la chica lleva poco tiempo en el oficio y falta experiencia con el francés, pero si mejora en este apartado y dura una temporada en la casa me pensaré repetir con ella a medio plazo, porque estuvo fenomenal con los besos, el folleteo y las ganas de congeniar.
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Fotos: