Después de tantos mensajes poco nuevo se puede decir, pero bueno, allá van mis motivos. En mi caso llevo bastante poco tiempo en esto, y empecé porque no me comía un rosco ni a la de tres. Cierto es que físicamente no soy ninguna belleza, me considero normal en el mejor de los casos pero siempre he sabido que mi problema no era el físico sino la mentalidad: me cuesta muchísimo relacionarme con las mujeres. Es más que simple timidez, yo diría que es mas bien una fobia. Si se me acerca una tia buena (si la tía en cuestión no me interesa desde el punto de vista sexual esto no me pasa) entro en una especie de bloqueo y pánico que imposibilita relacionarme con ella. Durante mucho tiempo estuve aguantando mecha pero de un tiempo a esta parte la falta de relación con el sexo opuesto empezó a pasarme factura, cada vez estaba más obsesionado con el tema, hasta el punto de que estando por la calle, en el trabajo o donde fuese solo me imaginaba como sería follarme a toda tía buena que me cruzaba, e incluso el abánico de lo que considero tía buena se iba ampliando vertiginosamente, siendo consciente de que empezaba a mirar con lascivia a tías que tiempo atrás no me hubiesen despertado ningún interés.
En fín, que estaba llegando a una situación de lo más lamentable. Supe que lo mio tenía solo dos posibles soluciones, una era ir al psicólogo y la otra irme de putas. Opté por la segunda opción, y la verdad es que en el corto espacio de tiempo que llevo con este "tratamiento" estoy de lo mas satisfecho.
Al contrario que me pasa con las "civiles" la relación con las lumis, hablar, tratar con ellas y por supuesto el sexo me resulta mucho más sencillo y natural. La ansiedad de la que hablaba ha desaparecido y el tener la opción de visitar a una lumi para cubrir mis necesidades sexuales está teniendo un efecto balsámico. Como decía un compañero en un mensaje anterior de lo único que me arrepiento es de no haber dado el paso años atrás.
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